En los entornos laborales y de vida se encuentran diferentes tipos de personas, y estas usualmente son reconocidas por una actitud particular con la que se posicionan ante la vida y su actividad laboral: – aquellos que se quejan continuamente y odian su trabajo o cualquier actividad que desempeña en la vida, se considera una persona desfavorecida pues la mayoría de las cosas que le suceden son consecuencia o responsabilidad de otras personas, – otro grupo de personas sólo tolera su trabajo, es un esfuerzo constante que le quita tiempo muy valioso para otras actividades que preferiría hacer, ven su trabajo como el cheque de pago que esperan cada quincena y no están en busca de más (o quizá piensan que no pueden tener más) y, finalmente, – existen otras personas que aman su trabajo y lo disfrutan, constantemente se les ve inspirados por los retos que ofrece sus diferentes actividades y a su vez logran inspirar a otros de manera no directa o quizá sin pretenderlo.

Este ultimo grupo de personas quizá no es el volumen mas alto de profesionales en las organizaciones ni en la vida misma, sin embargo es el grupo que se destaca en los distintos contextos profesionales y de vida, ya que son los que usualmente, logran impactar e influir en el mundo para mejorarlo.

En nuestra labor como entrenadores y activadores del potencial en directivos y líderes de organización, hemos tenido la grandiosa oportunidad de interactuar con personas que han generado un impacto significativo en su entorno, entre ellos reconocidos maestros, investigadores, innovadores y emprendedores. Todos ellos con características muy particulares y únicas que los hace poseedores de cierto magnetismo e influencia en los entornos donde se mueven.

Y algo que particularmente me he dado cuenta es que estas personas que han hecho una diferencia real en el mundo, no son necesariamente seres privilegiados, o que hayan gozado de alguna ventaja especia en sus orígenes. Muchos de ellos provienen incluso de familias desfavorecidas con circunstancias adversas y muchas veces con capacidades limitadas, sin embargo, ellos han encontrado la manera de levantarse a sí mismos y han buscado la forma de elevarse por encima de sus circunstancias para transformar sus propias vidas y muchas veces la vida de quienes les rodean.

En nuestros análisis y observaciones sobre estas personas emprendedoras, influyentes e impactantes de manera positiva para el mundo, encuentro en común comportamientos claves que los diferencian de aquellas personas que simplemente cumplen con su trabajo, son formas habituales de comportarse y de enfocar su vida y su trabajo distinguiéndose de aquellos que desean hacer una diferencia, pero que no lo logran o no encuentran la forma de hacerlo, estas característica también las encuentro mencionadas por otros consultores de diferente manera y en esencia son atributos humanos que nos hacen mucho más efectivos para el cuidado de la vida.

Los comportamientos fundamentales de las personas que impactan positivamente en el mundo son:

1. Ellos se dedican a lo que les da sentido y propósito a su vida.

Miles de personas hoy en día no creen en el significado y propósito como algo para descubrir o buscar en su vida. Y otros creen en un propósito de vida, pero no corren el riesgo de identificarlo u honrarlo.

Los que logran influenciar positivamente se sienten diferentes. Han descubierto que hay un propósito para su vida, y ese propósito por lo general implica que busquen dar orden a su vida, o que usen sus experiencias, en muchas ocasiones dolorosas, como un medio para servir a otros. Las personas con un sentido de propósito son auto motivados, tienen un convencimiento interno de su misión de vida que no puede ser disuadido o distraído de la razón por la que estamos en este planeta. Este sentido de significado y propósito les da una energía inagotable y ofrece fuertes señales a seguir a lo largo del camino. Reconocen donde desean estar o llegar en su vida, y reconocen también de lo que tienen que alejarse por no ser compatible con su propósito más elevado.

2. Están comprometidos con su mejora continua y el respeto por la vida.

Las personas que impactan el mundo para mejorarlo saben que no son perfectos. Ellos entienden que su conocimiento no es «completo», siempre hay lagunas, sesgos, limitaciones, prejuicios y nuevos lugares para ir en busca de aprendizaje.

Existen muchos narcisistas poderosos que se creen lideres importantes, pero su influencia no es positiva o útil en el largo plazo, termina siendo perjudicial y destructiva. Los innovadores que dan forma positivamente al mundo vienen de una «mente de principiante» y un corazón amoroso y compasivo, con apertura para ver, aprender y experimentar cosas nuevas en el camino, todo con el animo de ser un mejor servidor del mundo. Una persona que impacta positivamente en su entorno fundamentalmente reconoce que cada situación es una maravillosa oportunidad de aprendizaje y de mejoramiento, aceptan con humildad que el universo existe por que existe la vida, y cada situación que se salga de sus manos puede ser la maravillosa oportunidad para un nuevo aprendizaje, no necesitan tener control de todo.

El respeto por la vida es el principio ético que guía su actuar.

3. Están involucrados abiertamente con otras personas y buscando el beneficio mutuo.

Las personas que tienen gran influencia positiva entienden el poder de las relaciones y conexiones, se comprometen con el mundo abiertamente sin intereses particulares, lo hacen de forma natural y genuina. Ellos no tienen miedo de entrar en conexión con otros compartiendo sus conocimientos y talentos, ofreciendo su autenticidad a pesar de que a menudo puedan contrariar puntos de vista y opiniones. Han logrado ir mas allá de ellos mismos, pueden superar la introversión, la timidez o la renuencia a ser lo que son, asumiéndose con seguridad y reafirmación personal para establecer relaciones de confianza y de apoyo mutuo que catapulta ambas partes a un nivel superior. Ellos saben que las relaciones positivas, de apoyo auténticos son los cimientos de construcción fundamentales para todo lo que quieren lograr.

4. Ellos invierten tiempo y energía no en lo que es, sino lo que puede ser.

Quienes han interactuado con personas que han hecho un impacto positivo en el mundo, reconocen que ellos no se conforman con lo habitual, con lo común y corriente. Cuando ven algo que los perturba o incomoda se esfuerzan por saber más, por llegar a la raíz de las situaciones, lo investigan y comprenden los factores que contribuyen, hasta llegar a nuevas soluciones o aprendizajes. Observan las deficiencias y errores en el pensamiento y comportamiento común, confían en sí mismos y en su certeza de que es el momento de ampliar los límites de lo que está aceptado y de la simple observación inmediata. Ellos quieren influir y hacer parte  del cambio, ya que creen que el cambio después de un aprendizaje cuidadoso traerá una mejor manera de vivir.

5. Comparten generosamente lo que saben.

Todos hemos conocido maestros o «expertos» que mantienen en secreto su conocimiento. Tienen miedo de dejarlo salir por que temen que alguien va a robar o hacer dinero con sus ideas.

Esto sucede al contrario en la mentalidad de personas con influencia positiva. Los que hacen una verdadera diferencia positiva no puede dejar de compartir y enseñar lo que han aprendido. Ellos no ven sus conocimientos, como algunos de los productos básicos para vender, como un boleto de comida o una máquina de hacer dinero, lo ven como la información o conocimiento que debe ser compartido con el mundo para su mejoramiento. Ellos creen que sus ideas e innovaciones son de uso y valor para los demás, y no pueden dejar de compartirlos abiertamente y enseñar a otros lo que han aprendido. Viven el principio universal – «cuanto más das, más recibes.»

6. Elevan a los demás a medida que ellos ascienden.

Usualmente hemos observado a decenas de «líderes» y altos triunfadores que han llegado a donde están, pasando por encima de los que están en su camino. Estos no son líderes o personas influyentes verdaderamente porque su poder es una farsa ya que se obtuvo de forma poco ética, es un logro débil y no se puede sostener en el largo plazo.

Las personas que impactan positivamente en el mundo no sólo obtienen resultados sorprendentes en su trabajo, sino que la forma como proceden en la vida para obtenerlos también es inspiradora y edificante. Ellos están dispuestos a ayudar y apoyar a los demás, y tienen un exceso de energía positiva que enriquece las vidas de todos los que trabajan con ellos. Estas personas que influyen positivamente quieren que otros crezcan. En su caminar prefieren alejarse de oportunidades que pueden fomentar el éxito que dañe o perjudique a otros. Saben que esos enfoques antiéticos, humillantes o destructivos van contra el sentido y el propósito con el que están comprometidos.

7. Utilizan su poder e influencia.

Desafortunadamente ocurre con frecuencia que en los negocios de hoy el poder y la influencia se usan como armas para el beneficio propio, esto afecta las relaciones y destruye la confianza. Las personas que Influyen positivamente utilizan su poder sabiamente. Ellos entienden la amplia influencia que tienen, el poder que pueden usar para construir, elevar o destruir también.

Los lideres influyentes buscan afectar el mundo para mejorarlo, así que son cuidadosos y prudentes con sus palabras, acciones y comportamientos; Operan con el corazón, y se ocupan profundamente por su estilo de liderazgo, su comunicación, y la influencia que tienen. Ellos se toman en serio el rol que representan, reconocen su papel especial y  lo aceptan con gracia, compasión y cuidado, usan con  honor y responsabilidad especial, el poder que tienen sin hacen alarde o mal uso de este.

¿Estás deseando hacer un impacto positivo en el mundo? Si es así, Como se ajustan a tu propia vida estos comportamientos? ¿En qué se diferencian? Contacta con nosotros para agendar una sesión de coaching y obtengas herramientas para activar estos talentos en ti.