Desea pedirle una mejor remuneración a su jefe o, tal vez, permiso para ir a una reunión de padres de familia en el colegio de su hijo y no sabe cómo hacerlo.

Hay formas de decir las cosas y caminos para que estas conversaciones no sean incómodas o traigan malos entendidos que deterioren el ambiente laboral o perjudiquen al equipo de trabajo.

“Es importante tener adecuadas relaciones interpersonales, tanto en el entorno laboral como en todos los escenarios”, expone Carmen Lucía Villa, psicóloga especialista en psicología organizacional de la Universidad de San Buenaventura.

Planifique lo que dirá y busque un buen momento para solicitar ese permiso o para hablar sobre esa situación incómoda.

Conozca recomendaciones de expertos para que ese momento sea constructivo para ambas partes.

Hablar de un error

Lo mejor es que el jefe se entere por fuente directa, si usted lo hizo: hágaselo saber. Todos tenemos derecho a equivocarnos, pero lo importante es que durante la conversación se asuma la responsabilidad y esté dispuesto a construir acciones para reparar el daño. “Hay que escuchar las recomendaciones del líder para no incurrir en el mismo error”, propone Giraldo.

Si el error es del jefe, hay que tener en cuenta que este tiene una visión diferente a la que tiene su equipo de trabajo y lo que para sus empleados es una mala decisión, tal vez para él sea la única opción. Sin embargo, el empleado puede, con responsabilidad, mostrarle de acuerdo a su conocimiento, los riesgos que se cometen.

Pedir un aumento

Para Omaira Giraldo, psicóloga y gerente de Openmind Advisor, lo primero que hay que hacer es preguntarse si es una necesidad personal o una situación justificada en el entorno laboral. Luego de tener la respuesta, siéntase seguro de su capacidad, tenga claridad en sus argumentos y aborde la conversación, entendiendo que la decisión del aumento tal vez no la tomará su jefe directo sino otra dependencia. “Pero seré yo quien le dé argumentos a mi líder para defenderme o para que hable por mi”. Al final de la conversación, recuerde pedir un tiempo de respuesta para que no olvide el requerimiento.

Poner una queja

Carmen Lucía Villa explica en este caso que si la queja es contra un compañero, es mejor primero hablar con él antes que con el jefe. “Buscar el momento adecuado para conversar. Entablar una comunicación asertiva, efectiva y empática permite comprender de manera emocional al otro, y usar palabras y gestos adecuados. Igualmente, encontrar soluciones que nos permitan tener compromisos de acción para ambos empleados o en otros entornos”, indica la sicóloga.

Si la queja llega donde el jefe, la idea es que durante la conversación, más que quejarse, se comparta al líder del equipo la situación de la que se tiene una interpretación y dejar que el jefe exprese la suya, para construir desde allí un acuerdo.

Hablar de una renuncia

Cuando se va a transmitir esta decisión es necesario empezar con un agradecimiento a lo que se aprendió durante el ciclo laboral y señalar aquellas cosas que se lleva como ganancia. Dejar la puerta abierta para un posible regreso.

Si la decisión es por un inconveniente con el jefe no maquille las cosas. Con respeto y altura sea directo y hágale saber las dificultades por las que renuncia: estilos de trabajo, funciones, etc.

Solicitar un permiso

Es un derecho laboral, sin embargo, hay formas de solicitarlo. Hágale saber a su líder que, durante el tiempo que se retira, sus responsabilidades están listas. Si se da el caso de que no pueda estar al día, es bueno hablar sobre el tiempo que demorará en cumplir sus labores al regresar, para que no ocurra un colapso. Es importante transmitirle al jefe, mientras usted está afuera, que todo está bajo control y no recargará de trabajo a su equipo.


Este artículo fue publicado en El Colombiano el 6 de septiembre de 2017. Puede ingresar al artículo original aquí: http://www.elcolombiano.com/tendencias/claves-para-pedir-aumentos-y-hablar-con-el-jefe-CE7240721