Son muchas las situaciones donde puedes verte atada o atado al pasado: porque fue hermoso y se te va la vida tratando de
regresar a él o buscando situaciones similares a las vividas, o porque fue tan doloroso que pasas tu vida quejándose de lo que pasó, de lo que no debió haberte pasado o con miedo de volver
a vivir una situación similar. Esto, sin duda, evidencia que no has soltado determinada situación. 

Una de las señales que te evidencian que no has soltado el pasado es la
perdida de vitalidad o de libertad para expresar tu verdadera potencia
de vida. En las conversaciones aparece repetitivamente una situación por dolorosa, la comentas con dolor o en lugar de víctima o, si fue agradable, la
comentas con nostalgia e incluso con mucha emotividad.

Lo que debemos recordar es que la vida está en constante movimiento, y por tanto una de la habilidades más requeridas para soltar el pasado y abrirnos a
las nuevas experiencias es tener una disposición consciente y abierta al aprendizaje. La vida, en su inmensa sabiduría, te vuelve a repetir las experiencias que aun no has superado o de las que aun tienes pendiente algún aprendizaje.

A continuación te doy cuatro claves para soltar tu pasado y
abrirte a las nuevas experiencias:

1. Aceptación.

La
mirada realista de las situaciones, y la valentía para ver las cosas tal como
son y no como yo desearía que fueran, es el primer paso para soltar un pasado
que no nos está haciendo bien.

Muchas personas no se retiran de una situación difícil porque siguen interpretándola de la forma en que les duele menos, pero en el fondo la
situación es tortuosa. Ejemplo de esto son las mujeres que han permitido el
maltrato en sus vidas y que, cuando hablan al respecto, usan expresiones como «él
en el fondo me quiere». A través de estas explicaciones, algunas mujeres siguen aferradas a una
situación que les hace mas daño que bien. Todo lo que haya detrás de esa situación
es lo que hay que aceptar y reconocer con valentía.

2. Sanar

Una vez
hayas aceptado la situación, es necesario sanar la herida emocional que esto ha
causado. En ello muchas veces está el sanar otra experiencia anterior que fue
la que te condujo a someterte nuevamente a una situación que no te hace bien.
Perdonar no solo implica decir al otro «no te guardo rencor», «ya es algo del
pasado» o «continuemos dejando el pasado atrás». Esta es solo una parte del perdón. También es necesario perdonarse a uno mismo por haber causado que las cosas
sucedieran de forma determinada; comprender la responsabilidad
que se tiene en la situación y, fundamentalmente, comprender el aprendizaje que la situación ha traído en la vida. Solo de esta forma puedes perdonarte, perdonar a la otra persona y comprender que todo era necesario para tu desarrollo y tu aprendizaje.

3. Agradecer. 

Estar
en gratitud con la vida y con todas las personas que han hecho posible tu desarrollo genera estados de liberación y fuerza que te darán autonomía para
decidir lo que quieres hacer con tu vida para no solo vivir como víctima de ella.

En la gratitud puedes recordar una situación difícil,
hablar de ella, ahora sí con la claridad de que gracias a esa situación hoy eres una persona mas madura. Puedes reírte de la situación con la claridad de que
difícilmente el futuro permitiría volver a repetirte esa experiencia. Puedes mirar las personas implicadas en tus aprendizajes
anteriores sin temor, ya que una vez logrado el aprendizaje tienes la fuerza para dejar la situaciones
atrás y estás lista o listo para vivir de una forma diferente.

4. Acciones claras donde
abro las puertas al futuro.

Esto implica el poder actuar en coherencia con
la evolución y el aprendizaje logrado. Mirar tu futuro con amor es volver a
liberar los sueños, tener la claridad de lo que hoy mereces aún después de
haber vivido los aprendizajes.

La pregunta después de haber soltado el pasado sería ¿Qué quieres hacer con tu vida ahora que tienes estos aprendizajes? ¿Qué mereces ahora y estás dispuesta a hacer que suceda en mi vida? Dedícate a caminar con tus alas
abiertas y con la confianza de que si vienen nuevos aprendizajes, ahora tienes más
herramientas para afrontarlos, superarlos y seguir liberando tu potencial de
vida.