Nuevas Habilidades Gerenciales para 2020

Liderazgo transformador para alcanzar las metas

Mucha información gira en torno a la transformación digital de las empresas, nuevas profesiones cada vez más tecnológicas se incorporan a las organizaciones ya consolidadas y con larga trayectoria en el mercado, y en mayor número aún, surgen nuevas empresas, nativas digitales, cuyos productos o servicios son precisamente basados en sistemas tecnológicos, donde su principal recurso humano son jóvenes que se desenvuelven en programas de cómputo y plataformas digitales.

 

De igual forma es bien sabido que hay en el mundo entero una creciente preocupación por la automatización de tareas y la sustitución de puestos de trabajo por robots, en las diferentes industrias que conforman el aparato productivo de los países, infundada o no, no es tema que trataremos en esta oportunidad, pero por supuesto aportaremos nuestro punto de vista más adelante en otro artículo.

Por otro lado también va en constante crecimiento la modalidad de trabajo remoto, donde cada vez más equipos trabajan a distancia, hasta en diferentes países, en estos casos la empatía y el tacto al establecer la comunicación son fundamentales, ya que apenas la omisión de un signo de puntuación puede cambiar todo lo que queremos decir.

 

 

Entonces, ha llegado la hora de prepararse para afrontar estos nuevos retos que como líderes de organizaciones y de equipos nos depara el futuro muy muy cercano. Como reseñamos en nuestro más reciente Ebook “Retos para la alta gerencia en la era de la empresa digital” El principal reto de los gerentes de hoy es administrar gestionando la organización del futuro y no la del pasado y esto implica una mirada estratégica, visionaria y con buena dosis de valentía.

 

En Open Mind Advisor, basados en nuestra trayectoria y apoyados en la reflexiones de diferentes Foros Internacionales donde confluyen cambios humanos, Organizaacionales, Educativos y Politicos, Identificamos las habilidades gerenciales que se deben fortalecer antes de finalizar el 2020 si se quiere permanecer vigente y hacer crecer de manera exponencial la organización que lidera, este mundo evoluciona a velocidades que no podemos administrar de la manera tradicional.

 

Competencias Gerenciales para 2020:

 

La gestión de liderazgo depende de dos actores principales que están relacionados los cuales no funcionan el uno sin el otro, por lo tanto ambas partes deben adoptar los cambios de entorno y prepararse para ejercer su rol de manera acertada para alcanzar las metas propuestas, sobre todo cuando predominan las comunicaciones escritas y comunicaciones remotas virtuales.

 

Competencias para niveles Directivos:

 

  • Razonamiento Estratégico con decisiones basadas en inteligencia de data.
  • Liderazgo Transformado basado en inteligencia emocional
  • Gestión de relaciones
  • Valentía y administración del riesgo
  • Consolidar equipo talentoso

Competencias para niveles Ejecutivos

 

  • Flexibilidad
  • Innovación disruptiva
  • Sensibilidad interpersonal y administración de talentos
  • Delegación y empoderamiento apoyados en herramientas digitales
  • Desarrollo de redes y Trabajo colaborativo.
  • Gestión de conocimiento en ambientes plurigeneracionales.

Un buen líder en 2020 deberá acompañar la resignificación de ideologías construyendo cultura y nuevos valores. Por ello, la maestría en gestionar las emociones asociadas a una labor con sentido, define la delgada línea que separa a los directivos del pasado de los líderes del futuro. Los líderes del futuro son gestores de emociones y de las nuevas ideologías que orientan a el hacer, como reza nuestra valiosa guia de habilidades emocionales para el liderazgo Planeador by OMA.

Puedes adquirir nuestro Planeador By Oma a través de nuestra página web para usarlo como guía durante tu transformación y adquirir nuevas Habilidades Gerenciales para 2020.

 


Liderazgo mal remunerado

Cómo manejar la desmotivación laboral

Una de las causas más frecuentes de los ambientes laborales tóxicos es el descontento de los trabajadores con las políticas de la empresa, mayormente con la política de remuneración salarial.
Los colaboradores que se sienten mal remunerados por su trabajo y sus aportes se desmotivan fácilmente ya que sienten que no están siendo reconocidos, tanto por su potencial como por sus logros obtenidos en beneficio de la organización.

Hemos podido conversar con personas que afirman que gracias a su trabajo se pudo lanzar al mercado un producto ganador, el cual está obteniendo gran utilidad pero aun así, la remuneración recibida sigue siendo la misma, un estándar que en muchos casos ni siquiera corresponde con la realidad económica del país y tal vez no llega a cubrir todos los gastos personales de ese colaborador.

 

Cuando esto sucede comienza la rotación de trabajadores, lo que no permite una formación constante y apropiada para llevar el cargo a un adecuado desempeño, ya que las personas se sienten desmotivadas e infelices, e inmediatamente comienzan a buscar opciones que llenen esas
expectativas salariales con las cuales nivelen sus necesidades y muchas veces generando sobrecargas personales.

Cuando se es líder de un equipo, esta es una variable muy importante a tener en cuenta, para un líder el desempeño de un equipo lo es todo, es la razón misma del liderazgo, construir un equipo
motivado, feliz y por ende de alto desempeño cuya consecuencia son expectativas de desempeño y logros de resultados que superan expectativas.

Qué puedo hacer yo como líder para tener un equipo bien remunerado:

  • Evaluar muy bien las características del cargo y el perfil profesional del colaborador junto con el
    departamento de gestión humana, es importante validar que los niveles salariales son justos y acordes a las necesidades de los colaboradores y en coherencia con la rentabilidad de la organización
  • Conversar con el colaborador sobre las expectativas salariales que tiene a cambio de su gestión y desempeño en el cargo que ejerce, busque negociar a fin de lograr a un acuerdo satisfactorio para ambas partes.
  • Proponer alternativas como: Bonificaciones por desempeño (reales y tangibles) ajustes salariales con sentido anuales, seguros en salud, obsequios para sus hijos en fechas
    especiales, apoyo con escolaridad, entre otros que logren impacto una
    consciencia de mutual contribución.
  • Implementar salarios emocionales, que si bien no brindan la capacidad de adquirir un bien material, motivan y comprometen profundamente al colaborador con la organización como: Reconocimientos, premios por logros, días libres o de home office, día de cumpleaños libre, espacios de recreación y descanso dentro del ambiente laboral, actividades grupales que fortalezcan los lazos entre el equipo de
    trabajo.
    Estas son solo algunas recomendaciones que como líder de una empresa o de un equipo puedes tomar en cuenta al momento de definir la remuneración global del equipo. Es muy importante entender que la rotación de personal causa una gran pérdida económica a la organización, en

nuevos esfuerzos y procesos para la selección, en nuevas capacitaciones y formaciones para el cargo, y lo más valioso, el tiempo perdido,  mientras que retener oportunamente al talento humano supone un crecimiento sostenido, que se proyecta en el éxito de la organización.

Ahora, la otra cara de la moneda, ¿qué pasa si el mal remunerado es el líder del equipo?

Es delicado para una organización que sus líderes estén descontentos y desmotivados, sobretodo si es por temas económicos o salariales. Cuando un líder está desmotivado no es capaz de conducir a su equipo por el camino del éxito. Al igual que todos los colaboradores, los líderes son seres humanos con necesidades, con sentimientos y emociones y con grandes responsabilidades sobre sus hombros como lo son mantener a un equipo feliz y productivo.

Entonces, como líder qué hacer si estoy viviendo una situación como esta? lo más importante es conversar con sus superiores para exponerlas dicha incomodidad, al nivel del cargo de líder de
equipo, es fundamental mantener una relación confiable y active con los demás lideres y su linea superior en mando. Se debe procurar mostrar todos los argumentos que nos llevan a determinar que hay una mala remuneración y presentarlos con total honestidad, basados siempre en el respeto y en la comunicación asertiva, evitando emitir juicios  sobre la organización o sobre sus lideres sin antes conocer sus posiciones o inquietudes.

 

Otra cosa muy importante y sobre todo muy ética, es evitar transmitir ese descontento al equipo que se lidera, ante todo cuidar de comportarnos de manera profesional hasta poder llegar a un acuerdo con el empleador en función del bien personal, profesional y de la organización.

Un líder empoderado tiene la capacidad de manejar y negociar con su entorno, no solamente con su equipo directo. Si te sientes mal remunerado ¡Manos a la obra! Apóyate en tus capacidades y consigue tu remuneración deseada.

Si necesitas ayuda en este tema contáctanos. En Open Mind Advisor estamos para acompañarte