La respuesta es simple: si no lo hacemos, nos quedamos atrapados en historias, relaciones, experiencias que ya no son. 

Cerrar el ciclo implica dejar de esperar que suceda lo que no va suceder. Es dejar de preguntarnos ¿por qué? ¿por qué a mi? ¿por qué sucedió tal o cual hecho?

Lo cierto es que los hijos crecen, los amigos viajan, las personas cambian, un trabajo se acaba y hay relaciones que se agotan. 

Los procesos de aprendizaje y evolutivos implican cerrar capítulos y abrirse a nuevos.

El «¿por qué a mí?» no ayuda mucho en estos casos. Cerrar el ciclo implica aceptar que ya hay otro presente para construir. ¿Para qué desgastarnos? Esa pregunta nos deja anclados en el pasado y con dificultad de ver los nuevos caminos que se abren.

¿Quieres cerrar algún capítulo de tu vida? 

Aquí te dejo algunos pasos para lograrlo: 

1. Acepta el momento presente

Es importante dejar a un lado los juicios sobre el presente, mirarlo como el regalo que la vida nos entrega para el proceso que corresponde hoy, y si corresponde recibirlo con amor y confiando en la perfección del momento presente.

2. Mira atrás agradeciendo los aprendizajes

Cuando el pasado vuelva a tu mente, no te permitas vivir en la mecánica del pensamiento que conversa en un pasado como si no se hubiera ido. Míralo con gratitud por las lecciones que trajo. Si aún hay dolor, transfórmalo conscientemente en aprendizaje.

3. Mira hacia delante con la alegría de lo nuevo por construir 

El futuro siempre será mejor si asumes con valentía las lecciones aprendidas. Pregúntate a partir de lo aprendido para qué te encuentras listo.

4. Empezar a actuar en función de tus sueños. 

Teniendo claro lo que te mereces, lo que estás lista para emprender a vivir, empieza a dar pasos hacia ese nuevo capítulo. ¿Qué debes cambiar en tu comportamiento? ¿Qué es necesario hacer o dejar de hacer? ¿Cuáles actividades nuevas puedes implementar para enriquecer tus posibilidades?