Antes de avanzar
sobre esta pregunta es importante que comprendamos cómo se alimenta, ya que si
no alimentamos el ego, hemos dado un primer paso para su trascendencia.

Dos elementos
fundamentales con los cuales el ego se mantiene activo, lo alimentamos y le damos
fuerza: los miedos y la necesidad de tener control.


Para hablar de trascender el ego es importante tener en cuenta que mientras
estemos en nuestra condición humana el ego es necesario, pues es el vestido que
nuestro ser usa para comunicarse con los demás seres humanos.

El ego, siendo
necesario, comprende en su madurez que lo realmente valioso es el ser que lo
habita. Allí es cuando resta importancia a sí mismo, y esto no quiere decir que se
descalifica o desvalora. Realmente lo que sucede es que comprende su verdadera
importancia: ser un canal muy depurado y lo mas elevado posible, a la altura de
un ser esencial, sagrado y trascendente.

Si vamos a hablar
de trascender el ego, el primer elemento a tener en cuenta es realizar esta aceptación consciente en humildad, es la
rendición del ego

Es cuando yo entiendo que la necesidad de control es lo que
mantiene la fuerza y la potencia del ego.

Al soltar toda idea de control, me permito sentir la vida tal cual está
sucediendo en el presente y ese es un primer acto de rendición.


Otro elemento que
nos va facilitar la rendición del ego es cuando dejamos de alimentarlo a través de
los pensamientos sobre el miedo al qué dirán, el miedo a la opinión del otro,
el miedo a ser o no ser exitoso, el miedo a construir o a no encontrar el
camino espiritual. Muchas ideas que nos creamos porque, incluso, es el ego el
que se pregunta cómo puede hacer un camino espiritual.


Entonces cuando se empieza a ser consciente de esto también inicia una observación que puede ser a través de la meditación, el
arte, el ejercicio o cualquier actividad donde se pueda observar cuáles son los pensamientos que
están alimentando el ego y cuáles son las rutinas del pensamiento de las que se está alimentando.

Entonces, en consciencia de ello, empieza a observar todos
esos miedos que te controlan. ¿Cuáles son los juicios o creencias que los
alimentan? ¿Cuáles son las emociones que creo a través de estas ideas? ¿Cuáles
son las emociones que llegan y alimentan ciertos pensamientos? Recuerda que esto puede suceder en ambas direcciones.

Una
práctica de meditación asociada a un acto de rendición frente a la vida es
empezar a conectarnos con nuestra verdadera esencia amorosa y trascendental.

Así las cosas, no podemos negar que nuestro ser esencial se alimenta del amor, y que el ego de alimenta del
miedo y de la necesidad de control. Cuando hablamos de
trascender el ego es permitir que puedan convivir estos dos aspectos en la dimensión humana, entendiendo que el ego está al servicio de ese ser
esencial. 

Es un acto amoroso y un acto de rendición.

¡Activa tu potencial!