Las mujeres de hoy se han abierto nuevos espacios en su vida personal y laboral. Con ello se han presentado nuevas expresiones que anteriormente se veían en los roles masculino y femenino, lo cual hace parte, quizás, de ese proceso de integración del alma humana.

Lo particular de esta situación es que hoy vemos muchas mujeres atrincheradas en su lado masculino y, desde allí, tratando de ser ellas mismas. Y, en realidad no podemos ser nosotras mismas sin nuestra potencia femenina.

Lo cierto es que somos nosotras mismas cuando estamos en equilibrio, y cuando las potencias masculinas y femeninas están al mismo nivel. Esto implica que también le demos espacio a los hombres para expresarse de manera completa: desde su estructura, la determinación y la fuerza protectora, así como también pueden ser profundamente sensibles y artísticos.

El principio femenino se expresa en la intuición, la creatividad, la comunicación, la inspiración, el cuidado y la cooperación, entre otras formas. 

Hace poco escuché a una persona muy sabia decir que tanto hombres como mujeres tienen un sacerdocio que cumplir: la fuerza masculina cumple el sacerdocio de proveer, proteger y dar estructura, así como el sacerdocio femenino es receptor, transformador y nutridor. 

En este sentido, un hombre no puede cumplir la función biológica de la maternidad y la mujer no podría cumplir con su función de procrear sino recibe la semilla biológica del masculino. Estos símbolos biológicos revelan, de alguna forma, los principios sagrados de las potencias tan poderosas que nos habitan, dejando claro que lo que verdaderamente nos permite ser nosotros mismos es la posibilidad de expresarnos equilibradamente y de forma integral.

Algunas actividades que nos permiten activar y fortalecer nuestra potencia femenina son dar un paseo y conectar cada paso con la tierra; caminar contemplando todo como si nunca lo hubieras visto, escribir sobre lo que estas sintiendo y sobre cómo lo estás sintiendo. Escucha tu música favorita y danza liberando las emociones que la música te produce. Pinta, canta y realiza diferentes actividades que solo requieran dejar salir tu emoción y expresarte sin hacer juicios o calificar tus actividades.

Eleva tu lado femenino y #ActivaTuPotencial