Cuando hablamos de nuestra energía vital, usualmente nos referimos a cómo leemos las emociones que nos habitan. A veces leemos lo que sentimos o lo que percibimos en los otros con una energía agradable o desagradable, sin ser conscientes de que estos cambios en nuestros estados de ánimo nos afectan e impactan el entorno o las personas con las que interactuamos.

Aprender a canalizar esa fuerza vital que es nuestra energía es el gran secreto para administrar la vida. Es nuestra mente la que califica la energía como negativa o positiva dependiendo de lo que hacemos con ella. De este modo, podemos decir que hay estados de ánimo o energías que contaminan, así como otras que vitalizan.

¿Cómo canalizar las energías que contaminan?

Éstas vienen acompañadas, por lo general, de una historia, creencia o situación que nos saca del centro armónico natural. Usualmente se expresan a través de un descontrol en nuestras respuestas al entorno, cuando nos damos cuenta de que no tenemos la mejor disposición para enfrentar ciertas situaciones, o que tiendo a empeorar algunas situaciones debido al ánimo con el que me encuentro.

Existen alternativas que pueden favorecer la canalización de energías contaminadas antes de generar mas caos a tu alrededor.

  1. Ten un pasatiempo.
  2. Realiza actividades físicas.
  3. Dedícate a asuntos intelectuales.
  4. Haz labores de casa, jardinería o realización de tareas pendientes.
  5. Realiza prácticas espirituales de meditación, oración y música.

¿Cómo canalizar las energías vitales como la euforia o alegría?

Si no se canalizan las emociones placenteras, éstas pueden dejarnos devastados y en desequilibrio. Es importante vivirlas de forma consciente tratando de aprovechar al máximo la creatividad y el ímpetu que nos proveen.

Te sugiero canalizarlas con algunas de las siguientes alternativas.

  1. Expresarlas, compartirlas y cuidar de no desbordarlas.
  2. Procura no asociarlas con el alcohol o productos psico-estimulantes.
  3. Encamínala en actividades que te permitan expresar tus virtudes, sacar lo mejor de ti o aportar a un mundo mejor.
  4. Crea una práctica regular que te permita mantener activa tu pasión y convertirlo en un estado de goce.
  5. Realiza actividades de autocuidado en la alimentación, en tus ciclos de descanso, como una lectura que te alimente, y vive con gratitud.

#EnergíaPoderosa