Coaching ejecutivo para el desarrollo de nuevas habilidades

La situación actual por la que está pasando el planeta nos genera muchas dudas tanto a nivel personal como profesional. Los seres humanos estamos en una situación donde el tablero de juego fue volcado de cabeza. ¿Qué se debe hacer con el negocio? ¿Cuánto va a durar esta pandemia? ¿Tenemos lo que se necesita para hacerle frente?. En Open Mind Advisor consideramos indispensable identificar los nuevos retos para ejecutivos. A continuación, te contamos los que para nosotros son los más importantes.

Es evidente, sin duda estamos pasando por una coyuntura, que es interpretada como una crisis. Pero… ¿Qué es una crisis? ¿Acaso es un laberinto sin salida? Desde la psicología, es una situación donde nuestro mundo interno entra en conflicto con circunstancias externas no controlables. Sin embargo, es durante estas coyunturas cuando se abre la posibilidad de hacer cambios valiosos en nuestro pensamiento, emociones y comportamientos. Además, nos impulsan a desarrollar nuevas habilidades y conocimientos que potencian nuestro desempeño y quedan a nuestra disposición para toda la vida.

1- El principal nuevo reto para ejecutivos es entender las crisis como un nuevo despertar hacia la transformación, tanto para las personas como para las organizaciones.

2- El segundo reto es crear espacios para la innovación y el desarrollo de nuevas estrategias de negocio.

Consideremos tres ideas: 1) La psicología define como locura, el hacer siempre la misma cosa esperando resultados diferentes.  2) Desde la teoría evolutiva de Charles Darwin, la especie más fuerte es aquella que se adapta más rápido a un entorno que siempre está cambiando. Y 3) Cuando se requieren resultados extraordinarios no se necesita contar con superhéroes, sino del dejar de hacer lo que ordinariamente siempre se hace.  Una organización saludable, fuerte y extraordinaria cuenta con espacios de innovación donde le saca provecho a la creatividad que tienen sus líderes, colaboradores y clientes. Nadie mejor que ellos conoce a la compañía y los recursos con que cuenta para hacer frente a cualquier adversidad.

3- El tercer reto es desarrollar y potenciar la inteligencia emocional en los líderes y sus equipos. Todo proceso de cambio y de transformación genera una reacción natural cargada de miedo. El miedo es una respuesta casi animal a un entorno amenazante.

El problema viene cuando hacemos de este instinto el motivador principal que determina nuestra conducta. Desde el miedo todo ser vivo tiene tan sólo tres opciones: huir, congelarse o agredir a su entorno. ¿Se imaginan que su equipo de trabajo solo cuente con estas tres posibilidades? Como líderes hay que aprender a reconocer el miedo en los equipos y hacerle frente con la empatía, el reconocimiento y la confianza. Transmitirle a los demás que entendemos la incertidumbre por la que están pasando, luego reconocerles sus múltiples capacidades, y finalmente hacerles saber que confiamos en ellos y cuentan con nuestro apoyo durante todo el proceso. Un colaborador pone su vida y toda su energía en sacar adelante a una compañía cuando se siente apoyado y reconocido por ella, en especial durante tiempos difíciles.

4- El cuarto reto es el fortalecer muchísimo la escucha, en especial con los clientes. En el libro Véndele a la Mente y No a la Gente, Jürgen Clarik expone la importancia de saber identificar las necesidades que nuestros productos satisfacen en la mente de las personas.  Algunas de esas necesidades son seguridad, reconocimiento, libertad, placer, exploración, trascendencia y poder.

¿Cómo cambia la manera de satisfacer estas necesidades con la pandemia? ¿Cómo vender libertad cuando debemos permanecer en casa? Para tranquilidad de todos no hace falta ser adivino, pero si se requiere de fortalecer la capacidad de escucha con los clientes. Es necesario destinar el tiempo y los recursos para averiguar con exactitud cuáles son sus necesidades actuales, para luego evaluar si la estrategia de ventas está dando respuesta a ellas. Es entendible que sí ha habido recortes en las ganancias no se pueda invertir mucho dinero. Por eso no olvidemos que, utilizando nuestra habilidad de escucha innata, podemos validar que las estrategias con que contamos si estén alineadas con la nueva demanda de los consumidores.

5- La cuarentena nos tomó a todos por sorpresa, por eso el quinto reto es crear los nuevos protocolos que velen por la salud de nuestros colaboradores. Poder trabajar a la distancia se ha convertido en una necesidad inaplazable para todos. Sin embargo, es importante que a esta metodología se le hagan ciertas preguntas: ¿Cuál es el número de horas que va a estar conectada la persona? ¿En qué horario debe estar conectada y en qué horario descansa? ¿Cuenta la persona con las herramientas de trabajo y de protección necesarios para desempeñar su labor de forma eficiente y segura? Toda herramienta requiere de ciertas medidas de seguridad que garantizan el bienestar del trabajador y de la organización, lo mismo ocurre con el teletrabajo. En este momento cuando el personal con que se cuenta es indispensable, prevenir futuras incapacidades médicas cobra vital importancia.

6- El sexto reto es saber aprovechar el gran potencial que aportan a la organización las nuevas generaciones. Para los jóvenes el comunicarse, relacionarse, trabajar y desenvolverse en la virtualidad no es nada del otro mundo. Allí existe para los líderes, la oportunidad de nutrirse de esa sabiduría innata con que cuentan aquellos que crecieron con teléfonos celulares en sus manos. Como líder no es necesario saberlo todo, sino hacerles las preguntas a los miembros del equipo que por su experiencia de vida ya conocen las respuestas. Los jóvenes también pueden ahorrar muchas complicaciones capacitando al personal que no sabe desenvolverse en la era digital. En síntesis, las personas nacidas de 1980 en adelante han estado practicando todas sus vidas para cuando el teletrabajo pasara de ser un lujo a una necesidad, tenerlos en su empresa es contar con profesionales expertos en el fácil manejo del mundo virtual.

7- El séptimo y último reto es el séptimo hábito que nombra Stephen Covey en su libro, Los Siete Hábitos de la Gente Altamente Efectiva. Sí vamos a competir por quién corte un árbol primero, lo más importante es revisar que tan “afilada está nuestra hacha”. En el mundo laboral, el “filo del hacha” se traduce en qué tan desarrollados están nuestros conocimientos y habilidades necesarias para cumplir con los objetivos de la compañía. Para los líderes se convierte en una necesidad el saber identificar y potenciar los talentos con que cuentan ellos mismos y sus empleados. El coaching y la consultoría son excelentes herramientas, que acompañan a las organizaciones en la activación del talento natural de las personas para garantizar los resultados deseados. Quizás no se pueda contar con más personal, pero si garantizar que con el que se cuente este dando el cien porciento de sus capacidades.

Estos son los siete nuevos retos que consideramos más importantes para los ejecutivos. Sin embargo, sabemos que existen muchos más y estaríamos más que complacidos de escucharte en nuestras redes y en el correo electrónico david.mejia@oma.com.co. ¿Y tú? ¿Cuáles son tus nuevos retos como ejecutivo?

 

David Mejía
Consultor Coaching Psicológico.