En tiempos donde la velocidad y la efectividad marcan la diferencia, surgen inquietudes frecuentes sobre cómo lograr ser más productivos. La misma presión y constante bombardeo de estímulos, puede llevar, contradictoriamente, a que se multiplique la procrastinación como mecanismo psicológico de defensa, afectando nuestra tranquilidad y, por consiguiente, nuestra productividad.

Por lo anterior, es fundamental que para comenzar a trabajar nuestra efectividad sepamos  comprender que ser productivo no significa hacer más cosas, se trata simplemente implica hacer las cosas correctas y administrar de forma eficiente la energía que aplicamos en cada una de ellas sin perder el control;  esto es importante, aportante y contundente con nuestro objetivo.

A continuación, revisaremos tres herramientas que pueden estimular una mayor productividad:

Organización:

Darle orden a tus actividades y pendientes es el comienzo para distribuir de forma más eficientes las energías aplicadas en tu vida y, con ello, las relaciones de compromiso que estableces. En este aspecto, Covey ha sido uno de los maestros que impactó con herramientas sencillas, poderosas y vigentes para las personas que eligen tomar la disciplina y ocuparse de ellos mismos.

o   Realiza una lista de actividades pendientes y actuales.

o   Prioriza basando tus objetivos estratégicos, antes de tus preferencias personales.

o   Evalúa cuántas de tus actividades podrían ser delegables, es decir, aquellas que te quitan tiempo y de las que otras personas podrían ocuparse.

o   Evalúa tu día, reconociendo en qué fuiste efectivo y en qué no. La posibilidad de mejora constante harán tus días cada vez más productivos.

Enfócate:

Una vez que logras organizar tu vida y tu día, el foco es fundamental para mantenerte en el orden que te has planteado.

Mantener el foco es la clave de los logros a largo plazo y ha sido el éxito de los grandes líderes de la humanidad.

Conoce algunos tips  para mantener el foco en los objetivos estratégicos:

o   Céntrate en actividades específicas. La multitarea tan valorada hoy en día no es garantía de efectividad para todas las actividades, especialmente cuando lo que se busca es mejorar tu productividad. Para ser productivo es mejor concentrarte en cada actividad hasta terminar completamente y luego iniciar con otra actividad. Asegúrate de no correr el riesgo de tener muchos procesos sin concluir y que a larga todos sean interrupción entre sí para lograr tus cierres.

o   Ordena tu sitio de trabajo y elimina distracciones como celular, chat, redes sociales y otras, especialmente cuando requieres concentrarte en el cierre de temas específicos.

o   Identifica los tiempos del día en que te logras concentrar más y programa tus actividades importantes o que exigen gran carga de energía para estos momentos de mayor concentración.

Autocuidado:

Finalmente, la mayor potencia de efectividad y productividad está dada por la calidad de nuestra energía, teniendo mucho que ver con el autocuidado. En este sentido, existen varios aspectos que muchas veces no relacionamos con nuestra capacidad productiva, pero no por desconocerlos dejan de afectarnos.

Repasemos algunos aspectos que debemos cuidar para fortalecer nuestra productividad:

o   Evalúa tu alimentación reconociendo el aporte energético de los alimentos y cuida los horarios y el tiempo que tomas para consumirlos. El cuerpo humano tiene memoria. Estos aspectos marcan la diferencia en la calidad de tu ánimo y potencia para desempeñar tus labores. Aquí es importante tener prácticas de autoobservación e informarte con un profesional de la salud sobre los mejores hábitos para tener una alimentación saludable.

o   Cuida tu ciclo de sueño. Tener un saludable ciclo de sueño es fundamental para que tu cuerpo obtenga la energía y lucidez suficiente para enfrentar cada día con la mayor efectividad e, incluso, con el mejor ánimo para realizar tus labores. En este aspecto también es importante que te observes e identifiques cual es el ciclo de sueño que mejor estado de vitalidad te proporciona y así programar tus mejores horarios.

o   Tómate un descanso. Los periodos de descanso durante el día también mejoran la concentración y la efectividad en tu actividad laboral y creativa. Identifica dentro de tu actividad cuando es el momento de hacer una pausa para elevar tu desempeño, en estas pausas puedes tomar un alimento, respirar conscientemente durante unos minutos, meditar, realizar una llamada que te relaje o te haga sonreír, en fin, son actividades que te dan descanso mental y potencian tu productividad.

Ahora, estás listo para incrementar tu productividad.

¿Cuál de estas actividades te hace falta implementar en tus prácticas?

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