Hay una frase que se ha vuelto muy popular en nuestro entorno: ¨la convivencia mata el amor¨. Por eso hoy quiero invitarlos a revisar sus paradigmas frente al tema y dejar de aceptarlos sin reflexionar qué es lo que mata el amor. En este sentido, durante la convivencia, muchas parejas logran elevar el amor y también la comprensión de éste.

Pero, ¿qué es lo que realmente mata el amor? Voy a compartir algunos tips que pueden hacer más enriquecedoras las relaciones de convivencia, ya sea en pareja, de amigos, de familia, o de compañeros de trabajo.

  1. Acepta que somos seres diferentes y que, como tal, vemos la vida y las situaciones de manera particular. En la convivencia, por más compatibilidad que haya, habrá momentos de diferencias y, si estas no se conversan ni se discuten, tarde o temprano van a lesionar la relación. Es necesario aprender a discutir de forma constructiva, con el foco en el problema y no en la persona. Hay que tener valentía para mirar la situación, leerla con objetividad, y la capacidad de aceptar que la diferencia hace parte de la vida para aprender y enriquecer los encuentros.
  2. Aprende a tener espacios propios: esto no implica tener un espacio físico, aunque algunas parejas también lo hacen. Todo ser humano necesita ese espacio para la reflexión de yo con yo: pueden ser pasatiempos personales, hobbies, o amigos que nutren y nos permiten refrescar el encuentro con nuestra pareja, con nuestros compañeros de trabajo y familia. Recuerda: pasar tiempo a solas también cualifica la calidad del tiempo que tienes en tus relaciones.
  3. Expresa con frecuencia lo que valoras de la relación y, mucho más, si la relación es de pareja o una relación afectiva. Mantener el estímulo apreciativo también mantiene viva la relación y estimula a elevar el afecto que los conecta.
  4. Ten valentía para reconocer cuándo te equivocaste, para hacer juicios sobre las oportunidades de mejora edificando y no criticando al otro, para poner punto final a los conflictos y reconocer cuándo es el momento de entrar en el espacio personal para reflexionar. Pero, sobre todo, valentía para acordar unas reglas de juego o acuerdos para la interacción en los momentos difíciles.
  5. Ten capacidad para perdonar al otro y volver a empezar con energía renovada. Con los años y como seres humanos en aprendizaje, habrá muchos cambios en el proceso de madurez. La incapacidad de dejar el pasado atrás y volver a empezar con energía renovada, es uno de los grandes traumas en las relaciones duraderas, con una consecuencia grave: si éste no mata la relación, puede terminar acabando con tu vida por enfermedad física real.

Podrían ser muchos más los secretos que parejas exitosas podrían compartir. Sin embargo te invito a practicar estos cinco aspectos y constatar cuánto podría cambiar tu vida en términos de vitalidad, salud personal y de las relaciones que sostienes.

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