El amor es la fuerza más potente y generadora de vida que existe en el universo. Es más, muchos maestros han hablado del amor como Dios mismo; dicen que el amor es la más grande manifestación de Dios en la tierra.

¿Qué sucede entonces cuando al abrir nuestro corazón al amor quedan algunas heridas o nos sentimos enfermos?

Cabe anotar que se le ha llamado amor a muchas relaciones que establecemos para compensar carencias, para manipular necesidades o para lograr pequeños intereses que realmente no son amor. Es por esta razón, que el amor es producto de una construcción, primero personal, y luego para o con otros.

Nadie puede amar a alguien sino se ama a sí mismo; nadie puede respetar a otro sino se respeta a sí mismo, y nadie puede reconocer un amor que libera sino es capaz de asumir su propia libertad.

Vivir en verdadero amor implica una forma de existir que abraza la similitud y la diferencia, una forma de vivir que respeta la vida en sus diferentes expresiones, lo que implica respeto por otras especies vivas.

Abrirse al amor genera una profunda sensibilidad con la existencia y hace que se entre en una permanente consciencia de lo sagrado en todo lo que hay alrededor.

Este estado de amor con nosotros mismos, con el otro y con la existencia implica un estado más allá de lo racional, capaz de producir a su vez una serie de respuestas bioquímicas que mejoran el estado de salud.

Hoy te compartiré algunos de los efectos del amor en el cuerpo y en la psique:

  1. Se reduce la producción de cortisol: este es el bioquímico que se produce cuando estamos en estados de estrés. Sin él los estados son más lúdicos y creativos.
  2. Se aumenta la producción de dopamina, oxitocina y norepirefrina: en los estados amorosos el sistema límbico produce estos bioquímicos que son los encargados de reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular, ya que aumentan la frecuencia y la presión cardíaca, regula el sueño y las actividades motoras. Esto tiene como consecuencia la regulación de funciones como la memoria, el sueño y la resolución de problemas. Tiene además poderosos efectos a nivel de la motivación, el placer y las conductas que nos proporcionan beneficios.
  3. Mayor liberación de endorfinas: estas son el mejor antidepresivo natural, ya que la endorfina es la hormona de la felicidad y este es el efecto más evidente de un estado amoroso. A nivel biológico su mayor efecto es en nuestro sistema inmunológico, ya que aumentan las defensas ante enfermedades.
  4. Mayor liberación de melatonina: esta sustancia afecta fundamentalmente los estados de vitalidad y motivación para hacer las cosas. Es por esto que en estado amoroso se eleva la autoestima.
  5. Se aumentan los niveles de estrógeno: La hormona del embellecimiento y el rejuvenecimiento es el estrógeno, cuando esta aparece la piel, el cabello y las uñas mejoran su apariencia. Otro efecto importante en la elevación de la autoestima.

 

Teniendo en cuenta todo esto que he señalado, es comprensible cómo diferentes estudios han demostrado que amar y ser amado genera poderosos beneficios en la salud física y mental. En ellos se han mencionado aspectos como:

  • Las personas que aman tiene mayor prolongación de la vida en tiempo y calidad de la misma.
  • Las personas que aman se sienten inspiradas para mantener sus hábitos saludables y no los abandonan fácilmente.
  • Los abrazos y las caricias amorosas mantienen activo el sistema inmunológico, por lo que hay menos manifestación de enfermedades y/o riesgos cardiovasculares, la recuperación de cualquier enfermedad es mucho más rápida
  • Las personas que aman manejan el dolor más fácilmente y el efecto del ser amado es el mejor calmante ante el dolor físico.

Son muchísimos más los efectos del amor en nuestra salud y bienestar, por lo que podría decirte que vale cualquier trabajo que hagamos para aprender a vivir en amor.

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