¡Inicia una vida espiritual!

Cada vez somos más conscientes de que somos seres trascendentes y de que es necesaria la integración de la realidad espiritual en la cotidianidad. Por esa razón, cada vez son más las personas que toman la decisión de iniciar una vida espiritual y la relacionan, directamente, con la religión.

Sin embargo, si has tomado la decisión de iniciar una vida espiritual, lo primero que debes tener en cuenta es que ésta debe trascender cualquiera que sea tu tradición o creencia religiosa. Lo cierto es que la religión te ayuda a abrir tus reflexiones a niveles mas elevados y a encontrar tu propio camino a la espiritualidad.

También es importante que tengas una práctica regular, en un sitio o lugar evocador e inspirador para ti. Con prácticas regulares me refiero a actividades como la meditación, el tener un grupo de oración o de reflexión o un deporte que integre una filosofía espiritual (yoga, artes marciales). Tener un lugar apropiado hace referencia a que encuentres en casa, o fuera de ella, un sitio que pueda convertirse en tu templo o en tu altar, ese espacio donde sea fácil experimentar una conexión especial y enlazarte con tus estados meditativos. El objetivo es que tu mente y tu alma se aquieten allí para escuchar tu voz interna.

Busca un melodía que eleve tu espíritu. 

Que te lleve, más que a imágenes mentales, a sentimientos elevados y trascendentes. Cuando encuentras tu canción, la puedes usar en cualquier momento que necesites.

Construye con tu experiencia una interpretación que le de sentido a lo que vives.

Dice Osho: «En la existencia no hay nadie que sea superior y nadie que sea inferior. La hoja de brizna y la gran estrella son absolutamente iguales… Pero el hombre quiere ser más que otros, quiere conquistar la naturaleza, de ahí que tenga que luchar constantemente. Toda la complejidad surge de esta lucha. La persona inocente es aquella que ha renunciado a luchar, a la que no le interesa ser más superior, a la que ya no le interesa actuar, probar que es alguien especial, la que se ha vuelto como una rosa o como una gota de rocío sobre la hoja de loto, la que se ha vuelto parte de este infinito, la que se ha fundido, se ha disuelto y se ha convertido en uno con el océano y no es más que una ola, la cual no tiene idea del «yo».»

#PuntoDeLuz

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *